I.LETRADA.CO | ARCHIPIéLAGOS DE NITRATO | HACER DE LA VIDA UNA PELÍCULA
ARCHIPIéLAGOS DE NITRATO
HACER DE LA VIDA UNA PELÍCULA
ESCRITO E IMÁGENES POR
Andrea Said
Enamorada del arte, de las imágenes y de la vida.

HACER DE LA VIDA UNA PELÍCULA

Hace algunos años tenía una obsesión por las imágenes y por los diarios. Por esta razón comencé a hacer mi diario con una cámara de video 8. Inicié un álbum de imágenes en movimiento.

LA HISTORIA 

Cuando era niña vivía en una gran casa ubicada al oriente de Medellín, con mi tía, mi tío, mi primo, mi madre y una perrita. Pensaba que las familias siempre eran así: no sabía que los padres existían ni de qué se trataba eso de tener uno. De hecho nunca lo he sabido, pero cuando niña esa palabra ni siquiera existía en mi vocabulario.

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando llegué al colegio me di cuenta de que las familias generalmente se conformaban por una madre y un padre, y comprendí que mi tío, además de ser un tío, era esa figura padre. Pero ¿dónde estaba el mío?

Cuando iba a casa de mis amigas a jugar era evidente que ellas tenían familias muy diferentes a la mía; que había hermanos y no primos, padres y no tíos. Entendí que las familias eran diferentes y con el tiempo llegué a la conclusión de que la mía estaba construida de una forma bastante particular.

Finalmente crecí con mi madre, mi tía, mi tío, mi primo y la perrita. Pero, con todo y el sentimiento de familia, con el pasar de los años comencé a sentir la ausencia de un padre; quise saber qué sería tenerlo. Mi madre era de pocas palabras y tampoco tenía mucha información sobre él; mi curiosidad aumentaba.

La idea de ir a buscarlo, de conocerlo y saber de quién se trataba, fue algo que comenzó en la adolescencia. Seguro, como su palabra lo indica, adolecía de él. Pero buscarlo no era tan fácil. Tomar la decisión implicaba moverme del país. Yo había nacido en Londres y el último paradero de mi padre era ese. Aquel hombre era de un país mucho más lejano llamado Pakistán, un lugar del que mi madre poco sabía y que tampoco conocía. Esa realidad me dio todo el poder para comenzar un viaje, el viaje de buscar a mi padre. Un viaje que aún no termina.

Cuando fui adulta me di cuenta de que mi padre me había abandonado, que mi madre asumió hacer su labor soltera, que yo había nacido en otro país, que cuando era pequeña había vivido en otro lugar y que luego fui a dar aquí, a Colombia, porque mi familia materna es de estas tierras. Este país me recibió y hasta el día de hoy he sido adoptada por su nacionalidad.

LA DECISIÓN DE HACER UNA PELÍCULA

Llegué por rebote a un taller de documental llamado Varán. En la entrevista para ingresar me preguntaron qué película me gustaría hacer y yo les dije que la de ir a buscar a mi padre. Les gustó la idea y me aceptaron. Resultado del taller hice una película sobre el amor como lo sentíamos en ese momento: el amor de pareja, dramático y producto de esa época de la vida que era la post adolescencia.

 

Fue una linda película de la que hoy en día quisiera poder hacer una segunda parte, pero de eso no es de lo que quiero hablar. Gracias a «La Terapia del pelo» viajé a Europa y decidí quedarme allí para emprender la búsqueda.

El viaje comenzó en Londres, una ciudad que me arrolló apenas aterricé. Cuando llegué quería iniciar la búsqueda pero antes tuve que trabajar, estudiar la lengua, darme el tiempo para crecer. Eso era realmente lo que necesitaba, madurar y tener la fuerza para comenzar esa búsqueda. Ni siquiera tenía una cámara de video que me acompañara porque antes de llegar a Londres, en México, se había dañado y en el trayecto hacia Europa decidí desecharla.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Así que la odisea de vivir el día a día me puso en una situación difícil. Todos los días al despertarme y pensar en lo que tenía que hacer para avanzar en mi película, me convocaban un sinfín de emociones que iban desde el éxtasis absoluto hasta la profunda tristeza. Seis meses después pude comprar una cámara MiniDv Pal, un micrófono inalámbrico, un boom y muchos cassettes. Comencé a grabar las primeras imágenes y la búsqueda fue un poco más sólida, pero esa solidez me llevó también a una serie de desaciertos. Los siguientes ocho meses fueron suficientes para desistir.

 

EL VIAJE DE RETORNO

Un poco derrotada, confundida, triste y algo molesta conmigo regresé a Colombia, con cincuenta horas rodadas en ires y venires. Nada claro, una cantidad de imágenes sin sentido. Me senté a editar tres veces durante diez años, en diferentes momentos de la vida. Tres veces visualicé las mismas horas; tres veces construí la película que tenía en la cabeza; fueron tres películas diferentes y ninguna fue la definitiva, hasta que un día decidí hacerla, terminar con esa historia, cerrar un pendiente que tenía conmigo.

Hace un año finalicé esta película con la ayuda de mis amigos, de mis compañeros de camino, de mi madre, de compañeros de vida y de trabajo. La finalicé porque deseaba hacerlo. 

 

Aun no sé cómo tomé esa decisión ni por qué, no recuerdo el momento exacto, solo sé que pasó y que la película se hizo. Aprendí el oficio desde la práctica y cuando me preguntan sobre cómo se hace un película yo solo contesto: con amor y pasión. Fue de la única forma que pude hacerla. En el camino aprendí cómo se hace un documental, cómo no se debe hacer una película en términos de producción, cómo quisiera hacer otra. También sobre el lenguaje cinematográfico, sobre contar con imágenes, sobre construir a partir de algo que se concibió de otra forma, sobre trabajar con archivo, sobre narrar, escribir, estructurar, editar, montar. Aprendí y no paro de aprender. Pero de lo que más comprendí fue sobre cómo se soportan las películas. Claro, se soportan sobre historias, pero ante todo sobre pasiones y sobre amor. 

COMENTARIOS
Cargando comentarios...
ANTÍLOPES DE DOCE PATAS
numero 27 / Noviembre - 2014
UNA GENERACIÓN EN TRÁNSITO
numero 26 / Agosto - 2014
Desde la antitrama y los conflictos de la vida cotidiana, de Cali llega Natalia Imery con su cortometraje Alén.
WELCOME TO BALTIMORE
numero 25 / Junio - 2014
La tragedia griega posmoderna en clave norteamericana que ningún serieadicto puede dejar de ver.
BRUJAS, YERBERAS Y OTRAS HIERBAS RARAS
numero 18 / Octubre - 2013
EL AMOR DE OTRAS MANERAS
numero 17 / Septiembre - 2013
El disgusto por las formas de amor tradicionales ha movido a María Teresa hacia una práctica menos impositiva: la hamora.
QUÉ DIFÍCIL EL POLIAMOR…
numero 17 / Septiembre - 2013
PRóXIMOS EVENTOS
Upss! No hay eventos que mostrar
¿TIENES UN EVENTO?
APOYAN :