I.LETRADA.CO | La vida era la pantalla | LAWLESS
La vida era la pantalla

LAWLESS

Por Iván Castillo ifcastillo@gmail.com  

    Distante respecto a su anterior película en la manera de retratar un pequeño mundo marginal, la silenciosa y también violenta The Road (2005) el director Jhon Hillcoat nos entrega Lawless. Interpretado por un reparto que incluye a Gary Oldman, Jessica Chastain, Tom Hardy, Jason Clarke, Shia LaBeouf y Mia Wasikowska, entre otros. Inspirada en el suceso real narrado en el libro “The Wettest County in the World”, este filme despliega momentos zigzagueantes entre lo rural y las maneras del hampa, e intenta dar coherencia al testimonio de una época violenta y empobrecida a la par de relatar una inusual historia de familia, de territorio y de rebusque.   La primera imagen que recibe al espectador son pequeños fuegos fatuos en las montañas de Virginia, luces que delatan la principal actividad del condado Franklin: proveer la sed festiva o melancólica de los citadinos consumidores de bebidas prohibidas. A la luz de la luna hierve el moonshine -el fermento de altos grados de alcohol fabricado en la espesura del monte- el cual hace parte del círculo dialéctico entre el hecho no lícito y el astro testigo de bandidos alquimistas. De las grandes montañas del estado sur atlántico, sumido como el resto del país en la depresión económica, brota el germen de la prohibición y sus violencias acompañantes; el impedimento a la afluencia de sustancias embriagantes basado en miedos y rectitudes vetustas, la reticencia de los rebuscadores y productores de los néctares artesanales y, finalmente, las gargantas secas.   Entre estos fogones montañeses encontramos una pequeña manada vuelta mito: los hermanos Bondurant, –Forest (Hardy), Howard (Clarke), Jack (LaBeouf)- los invencibles; uno sobreviviente a la gripe española y el otro a los bombardeos de la Primera Guerra Mundial. Ambas resucitaciones aparentes y las posteriores concretan en el apellido común un blindaje. El tercer hermano, un poco menos aplomado, más nervioso y ambicioso, será el punto de partida para tantas ráfagas de plomo. Esta cofradía es acompañada por un ingenioso y frágil muchacho, Cricket (Dane DeHann), el inventor detrás de la maquinaria Bondurant, el refinador de los procedimientos y el autor de atajos inteligentes.   El campo del condado Franklin es bellamente retratado, hasta tal punto que las brisas que adornan las miradas ocasionales de los personajes parecen rebasar el celuloide… las mismas que agitan las parsimonias de lo campestre y lo religioso campesino; las que cambian de temperatura en los funerales de los negros en los sótanos, y salen entre los resoplidos de  las ancianas curtidas que escupen palabras con ese nasal acento campirano norte americano. También en el canto silencioso hacia lo nuevo, hacia lo citadino entonado por la hija rebelde de un pastor, la bebedora de gaseosa, la lectora de catálogos de moda, la señorita Bertha Minnix (Wasikowska) y sus posteriores amoríos con un muchacho de mala calaña. Todo ambientado en apacibles hondonadas donde fluye el recorrido de insípidos torrentes de mosquitos, de pantanos, de manadas de caballos que corren dentro de la libertad posible dentro de un cerco.   La realidad social americana prorrumpe esta vez sin cautela –los discursos prohibicionistas y las refriegas de delincuentes no son sucesos extraños para la población - la ley de la ciudad y sus cabos sin atar visitan la médula del mercado ilegal. El nuevo estilo justiciero es uno inclemente y despectivo materializado en el detective Rakes (Guy Pierce) y sus manierismos exagerados de habitante urbano cosmopolita, el cual llega persiguiendo la ahora prospera empresa Bondurant; auge propiciado por Jack y sus ilusiones de gran mafioso. Ante la coyuntura la antes amigable autoridad local descarta los lazos comunales y se apega a la ley siguiendo la voluntad de poderes externos. A partir de este momento el condado más húmedo del mundo se lubrica de la sangre de uno y otro bando, en un retrato crudo y prolongado. El sinsentido de la lucha personal inunda la gran pantalla por minutos que se sienten como horas en donde ni la sangre ni la consecuencia coagulan.   http://www.youtube.com/watch?v=PPuJptC1Wu0  

COMENTARIOS
Cargando comentarios...
La vida era la pantalla
Cuando la función de 'entretenimiento' se desdibuja y el cine conmueve, enseña, motiva y enamora. Reflexiones y delirios alrededor de las imágenes en movimiento y el universo que las contiene.
Mad Muasel Se obsesiona aleatoriamente con autores y géneros, en particular con la Nueva Ola francesa.
ETIQUETAS
Sin Etiquetas
PRóXIMOS EVENTOS
Upss! No hay eventos que mostrar
¿TIENES UN EVENTO?
APOYAN :